ollas de hierro fundido  
 

Ollas de hierro fundido

Las ollas de hierro fundido son grandes cazuelas que tienen paredes gruesas, las que son hechas justamente con hierro fundido, de allí su nombre. Estas ollas, tienen una tapa que cierra o encaja justo sobre ella, este tipo de ollas de hierro fundido fueron usadas durante siglos, por lo tanto datan desde el siglo XV aproximadamente, algunos creen que su origen es holandés y otros que es ingles. Los usos que se le da a estas ollas de hierro fundido, es para hacer cocciones en formas prolongadas y lentas, como por ejemplo cuando se hacen estofados, guisos, cazuelas y asados.

 
     
 
 

Clases de ollas

Existen algunos tipos diferentes de estas ollas de hierro fundido; por ejemplo está la olla que se le llama de acampada, la cual tiene 3 patas, una tapa algo cóncava y ribeteada y un mango de alambre. La tapa es con ribetes, para permitir colocarle encima, las ascuas de fuego que proporcionará un calor interno en forma uniforme, de ese modo se consigue que la comida se cocine como si estuviera en el horno. Este tipo de ollas se fabrican con hierro fundido desnudo, pero existen algunas hechas con aluminio; aunque no es lo mismo, por que el hierro junta mucho más calor que el aluminio, así que en el aluminio también los alimentos se cocinan, pero diferentes. Otro tipo de ollas de hierro fundido más modernas, son diseñadas con un fondo liso, eso es para poder utilizarlas sobre hornallas de cocinas comunes y hornos.

Algunos fabricantes de estas ollas, todavía les mantienen el mango de alambre, pero otros que las hacen agregándoles un esmaltado, las hacen con dos asas pequeñas. Y en otras versiones de estas ollas de hierro fundido más actuales, las fabrican con aluminio colado grueso o cerámica. Estas ollas de hierro fundido, son muy utilizables en el campo, las usan sobre el fuego de brasas, como verdaderos hornos, donde preparan pan, pasteles, tartas, pizzas y galletas. Pueden colocar en su interior bandejas algo más pequeñas que la olla, para que quepan bien, colocando otra a la medida de la olla para que se cocinen simultáneamente por tandas. Otra posibilidad es apilar las ollas de hierro fundido, hasta 6 y conservarán el calor, lo que no sucedería si se hiciera con otras ollas, no se conseguiría mantener el calor.

 
 
 
 
 

Limpieza y cuidados

¿Como se conserva y se cuida una olla de hierro fundido desnudo?; antes de comenzar a usar las ollas o cualquier artículo de hierro, previamente se los debe curar; esto es para prevenir el óxido o el herrumbre y así evita que los alimentos se peguen en su interior. En primer lugar se la debe lavar bien con detergente o algún jabón suave y agua caliente o hirviendo, se enjuaga bien también con agua tibia y se la seca bien. Usando un papel de cocina se la cubre con aceite vegetal. Luego de esto, se la pone vacía a calentar en el horno bien caliente durante una hora, va a cambiar de color y se pondrá negra y también lo hará con el uso continuado. Cuando se retira del horno, se deja enfriar y se le retira el exceso de aceite que quedó, frotando con un trapo o papel de cocina. Recién ahí se la puede empezar a usar. Luego de ya haber cocinado, se la limpia comúnmente como otros utensilios que son de hierro también; cepillando con agua hirviendo y con poco o casi nada de jabón. Luego se la debe secar bien, para después aplicarle aceite de cocina (una capa fina) de nuevo, para que no se oxide. Algunos dicen que debe usarse aceite vegetal, otros que debe ser animal, pero la verdad es que las grasas saturadas son mejores que las polinsaturadas, porque suelen ponerse rancias en menor tiempo.

Estas ollas ya limpias y aceitadas, deben guardarse en lo posible en un lugar limpio y seco, sin taparla del todo, para que de ese modo pueda pasar el aire ventilándola, y así se evita el sabor y el olor al aceite rancio. En el caso de tener que guardarse con la tapa puesta, por falta de espacio, adentro se le pone un pedazo de papel de cocina o papel blanco de envolver el fiambre o las facturas, para que éste pueda absorber la humedad que se junta. Con el tiempo luego del uso prolongado y con un buen cuidado, la superficie de las ollas de hierro fundido se vuelve negra, brillante y suave, lo que permitirá que se vuelva antiadherente igual a las ollas de roca volcánica, teflón y otras de otros materiales parecidos. Este tipo de ollas son muy duraderas, pueden servir por décadas y hasta siglos, es muy buena opción para olvidarse de tener que estar comprando, ollas cada un par de años. Por eso podemos ver que es cierta su duración, ya que muchos quizás, tengan alguna olla de hierro fundido que quedó de herencia de la abuela o de la bisabuela y va de generación en generación, siendo usada por todos en la misma familia, si es que se la cuidó bien y con los consejos que decíamos más arriba.

 
 
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